Título: "Políticas del tiempo y ritmos de la vida: desigualdades, experiencias y experimentaciones en el sur global"
Coordinación / Coordenação
Doctorante Sue Jones (Universidad de Chile, Chile)
Doctorante Patricio Azócar (Universidad Federal de Río Grande del Sur / Universitat Rovira i Virgili, Brasil)
Moderación / Moderação
Mag. Mathias Aguirre (Universidad de Chile, Chile)
Resumen / Resumo
Este grupo de trabajo propone abordar el tiempo como una dimensión central para el análisis antropológico de las sociedades contemporáneas, poniendo el foco en las formas en que las temporalidades configuran experiencias, producen desigualdades y habilitan prácticas de resistencia. En un escenario marcado por la aceleración social, la intensificación de los ritmos de vida y la expansión de lógicas de urgencia y productividad, el tiempo deja de ser un telón de fondo para convertirse en un campo de disputa política, ética y epistemológica.
El GT convoca a explorar las múltiples formas en que los regímenes temporales organizan la vida social, considerando tanto sus expresiones estructurales como sus efectos situados en distintos grupos y territorios. Se enfatiza el carácter desigual de estas configuraciones, atendiendo a cómo variables como edad, género, clase, etnicidad, racialidad y posición geopolítica inciden en la distribución, apropiación y experiencia del tiempo. En este marco, se busca problematizar las tensiones entre temporalidades hegemónicas y sus mandatos, asociadas a la productividad, la optimización y la linealidad, y otras formas de habitar el tiempo que emergen desde experiencias encarnadas, relacionales y territoriales.
Asimismo, el grupo propone profundizar en la relación entre temporalidad y subjetividad, considerando el tiempo como una coordenada clave en la producción de sentidos, trayectorias y malestares. Se alienta la reflexión sobre cómo las configuraciones temporales contemporáneas inciden en la salud, las expectativas de futuro, las formas de atención y las experiencias de bienestar, así como en las maneras en que los sujetos negocian, resisten o reconfiguran dichas condiciones.
Otro eje central es la exploración de prácticas, saberes y ontologías que cuestionan o desbordan los regímenes temporales dominantes. Esto incluye aproximaciones etnográficas a experiencias que articulan distintos ritmos, biológicos, sociales, tecnológicos y ecológicos, y que proponen formas alternativas de sincronización, cuidado, espera y relación con los ciclos de la vida. En este sentido, se promueve el diálogo entre perspectivas provenientes de la antropología, los estudios sociales del tiempo, la cronobiología y los enfoques pos/contra/decoloniales, con el fin de ampliar la comprensión de las temporalidades más allá de marcos exclusivamente modernos y occidentales.
Finalmente, el GT busca abrir un espacio para pensar el tiempo en clave de lo común, interrogando las posibilidades de rearticular experiencias compartidas frente a la fragmentación temporal contemporánea. Se invita a contribuciones teóricas, empíricas y metodológicas que aborden el tiempo como problema, experiencia y horizonte crítico en el mundo actual.
Ponencia / Apresentação 1. Título: "Ritmos ansiosos: temporalidades afeccionales y mediaciones sociotécnicas en la vida universitaria en Chile"
AUTORÍA: Dra. Ángela Cifuentes Astete (Universidad Técnica Federico Santa María, Chile)
RESUMEN/ RESUMO: Este trabajo propone una aproximación a las temporalidades afeccionales, entendidas como la articulación entre regímenes de tiempo, afectaciones y formas de subjetivación que configuran la vida cotidiana de estudiantes universitarios en Chile. Partiendo de una trayectoria de investigación sobre economías ansiosas en la universidad neoliberalizada, la ponencia desplaza el foco hacia el tiempo como dimensión afectivo-política de la experiencia y los modos de (co)habitar la universidad.
Se discute cómo esta dimensión temporal exige ir más allá de una concepción lineal del tiempo académico —representada bajo la figura de “la carrera” universitaria— para pensarlo, siguiendo a Zembylas (2024), como una fuerza afectiva que moldea cuerpos, subjetividades y relaciones en el espacio universitario.
A través del análisis de material empírico, se mostrará que los encuentros con los ritmos institucionales —el calendario de evaluaciones, los períodos de intensificación académica, la espera de resultados, la expectación y el deseo de futuro— afectan los cuerpos, alterando y/o movilizando su potencia de obrar. Suscitar modos de afección alternativos a los producidos por los regímenes temporales dominantes requiere no solo una crítica discursiva de sus normas, sino la disrupción de los milieus afectivos en que el tiempo es canalizado, rutinizado y corporizado: una tarea que, en el contexto de la salud mental universitaria chilena, emerge como urgente y necesariamente colectiva.
Desde aquí, la ponencia interroga también el rol de las mediaciones técnicas —prácticas farmacológicas y aplicaciones digitales de autogestión del bienestar— como dispositivos que intervienen sobre los ritmos afeccionales universitarios. Lejos de ser herramientas neutras, estas mediaciones reconfiguran la relación de los estudiantes con el tiempo, el rendimiento y el malestar, operando como formas de ajuste a cronopolíticas dominantes pero también, en ocasiones, como experimentaciones con ritmos alternativos de habitar la universidad. Esta propuesta se enmarca en un proyecto Fondecyt Postdoctoral ANID en curso que estudia etnográficamente las prácticas de cuidado, formas de afectación e interdependencias en universidades chilenas post-pandemia.
Ponencia / Apresentação 2. Título: "Hortas comunitárias nas periferias urbanas da América Latina: compo(sta)ndo paisagens, pertencimentos e ecologias do comum"
AUTORÍA: Doctorante Daniela Ravelli Cabrini (IPq-HC-FMUSP, Brasil)
RESUMEN / RESUMO: Este trabalho analisa hortas comunitárias em periferias urbanas da América Latina como coletivos territoriais que reconfiguram paisagens, produzem pertencimentos e instauram ecologias do comum, tensionando a dicotomia moderna entre campo e cidade. A partir de uma etnografia situada em uma horta comunitária na periferia de São Paulo, articulada a experiências no Chile, Colômbia e México, o artigo propõe compreender esses espaços não como iniciativas de “requalificação urbana”, mas como dobras campo-cidade nas quais práticas rurais, lógicas urbanas e formas populares de cuidado se entrelaçam.
Em diálogo com Glissant, a horta é pensada como jardin créole e como forma de contre-plantation: uma paisagem relacional que se opõe à lógica baseada na monocultura, na hierarquia e na exaustão da terra e dos corpos. Diferentemente do regime produtivo da plantation, a horta se constitui pela mistura, pela opacidade e pela convivência de diferenças não totalizáveis. A noção de compo(st)agem opera, nesse sentido, como chave epistêmica: um processo lento de decomposição e recomposição no qual restos, ruínas urbanas, memórias migrantes e saberes deslocados não são eliminados, mas transformados em solo fértil. O argumento parte da crítica às narrativas evolucionistas que organizam a cidade como ápice civilizatório e o campo como resíduo arcaico, mostrando como ambos se constituem historicamente, e se atualizam, por meio de violência, deslocamentos forçados e disputas territoriais.
A análise acompanha a transformação de terrenos, em periferia urbanas na America Latina, marcado por abandono e violência institucional, em um comum vivo, sustentado por moradores, educadores, profissionais da saúde e jovens em cumprimento de medidas socioeducativas. Nesse processo, o solo assume estatuto epistêmico, articulando paisagem, retomadas, memória e pertencimento. Saberes heterogêneos, como o “saber da roça”, acionado como memória incorporada e vínculo ancestral com a terra, e a agrofloresta, associada a discursos técnicos e pedagógicos, coexistem sem hierarquia, compondo uma ecologia híbrida de práticas. Nesse encontro, instaura-se uma temporalidade dissidente, atenta aos ritmos da germinação, da espera, da perda e da produção do vínculo. Argumenta-se, por fim, que a horta opera como laboratório de cultivo do comum e território de tradução, onde se compostam modos vitais de habitar periferias urbanas a partir da relação com a terra.